Escrito el 23 junio, 2013

Guillotinar conceptos significa poner en tela de juicio nuestros valores más íntimos a partir de una lectura crítica del entorno junto al que aprehendimos dichos valores, así como la proyección de estos en la actual configuración de nuestras relaciones cotidianas en una estructura local, pero también, hoy, en una estructura global.

Y la complejidad tiende a hacernos creer que no puede existir lo sencillo. Pero la complejidad es un mérito del poder y no una realidad. ¿De qué sirven las palabras si no corresponden a nuestros gestos? Sin embargo,  para averiguar en qué lugar han de vincularse ideología y hecho, debemos tener la certeza  de cuáles son sus diferentes caminos verdaderos.

¡Guillotina! ¡Por eliminar la contradicción en la que vivimos! ¡Por una autosuficiencia intelectual! Nunca nadie podrá vivir las cosas como uno las vive, por tanto, ¿por qué permitir no poder definir nuestros propios conceptos? De ahí nacen nuestras aspiraciones y necesidades como seres humanos. Reconfigurar lo político significa redefinir de qué hablar y hablar desde cero.